martes, 14 de junio de 2022

 - No hay mucho que pensar. En esta situación hay que seguir a la intuición.
Salimos, actuamos, atacamos. Basta de dudas, basta de inacción.
¿Me escucharon?
- ¡Si mi general!
- No podemos perder esta batalla. No somos los mejores, pero nadie tiene nuestra tenacidad.
SOMOS ESPARTANOS.
SOMOS LEONES.
SOMOS GANADORES.
¡¿ESTÁN CONMIGO?!
-¡Si mi general!
- ¡NO LOS ESCUCHO CARAJO!
-¡SI MI GENERAL!
-¡VAMOS POR TODO!
Un grito lleno de pasión y decisión envolvió el pequeño recinto donde se encontraba el pelotón.
Con sus corazones más cargados que sus armas salieron a la batalla.
Nunca hubo tanto rojo delante de sus ojos.
Por cada hombre perdido, había 3 ganados.
Llegando el atardecer, este equipo que daba todo por perdido se vio victorioso.
El general se ganó la medalla de honor. Pero sobre todo el corazón de sus subordinados.
Niños transformados en hombres. Al menos por un rato.
Nunca van a olvidar ese día de paintball.


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