lunes, 5 de diciembre de 2016

Gracias a vos.

Las últimas dos mañanas me desperté con nostalgia. Esa mezcla rara entre alegría y tristeza. Nostalgia por momentos de hace mucho y de hace poco. Nostalgia por cosas que aún no sucedieron.
Este año en lo personal fue muy feliz. Desde el principio supe que iba a ser especial gracias a ese viaje relámpago a esa playa que tanto quiero, en donde me encontré durmiendo en el auto de un desconocido que nunca sabrá que un extraño se desesperó de calor allí dentro.
Sentirme inmenso y diminuto a la vez en las Cataras, fue lo que me brindó febrero. En Junio me vi volando nuevamente de un día para el otro con un destino impensado, San Luis me abría sus puertas.
Y si bien estos viajecitos fueron muy felices, no podrían haberlo sido sin la compañía que los nutrió.
A este 2016 lo que más le quiero agradecer, es por las personas que me cruzó en el camino, aquellos que ya estaban, aquellos que volvieron y aquellos que encontré sin buscar.
Mi amor por el arte pude expresar durante este año, definirme y decidirme como artista, al ver que me hace más feliz de lo que pude imaginarme.
Este año también tomé la decisión quizá más importante que jamás haya tomado, y sin todos ustedes, hubiese sido mil veces más difícil.
Por eso, GRACIAS. 

GRACIAS a cada uno de ustedes por ser parte de mi vida, GRACIAS por acompañarme, por alentarme, por reírse de mis chistes malos y de los buenos, GRACIAS por cada momento compartido, por cada birra, por cada mate, por cada charla y cada silencio.
2016, GRACIAS por todo esto y todo lo mucho que aún falta que me des, hasta que te tenga que decir adiós.